(19 febrero – 20 marzo): Cierre del ciclo antes del nuevo equinoccio. Dos peces unidos simbolizan transición y disolución de límites, reflejando la naturaleza fluida y cambiante de la vida. Este signo, regido por Neptuno, evoca sentimientos profundos y una conexión intensa con el mundo emocional y espiritual. Coincide con el final del invierno, cuando el sistema inmune humano está más vulnerable y hay mayor sensibilidad emocional documentada en estudios de estacionalidad. Durante este período, las introspecciones suelen intensificarse, invitando a la reflexión y a la búsqueda del autoconocimiento, lo que puede llevar a una transformación personal significativa y a una mayor empatía hacia los demás, preparándonos para recibir la nueva energía que trae la primavera.
Diálogo de Piscis con Aries
Aries: ¡No lo entiendo, Piscis! Deberíamos estar ya. Tengo el plan y energía, pero todo se retrasa. ¡Siento que estoy perdiendo el tiempo!
Piscis: Aries, no se puede forzar el océano para que corra más rápido. Todo llega cuando tiene que llegar.
Aries: ¡Eso es conformismo! Yo hago que las cosas sucedan. Si Dios me dio la fuerza, es para usarla ahora, no mañana.
Piscis: La fuerza no es solo para correr, Aries. A veces, la fuerza está en esperar. Dios no trabaja con tu reloj de pulsera. Él trabaja con el tiempo perfecto, el Kairos.
Aries: ¿Y cómo sabes cuándo es ese “tiempo”?
Piscis: Cuando la necesidad de controlar se convierte en fe. Cuando entiendes que, aunque tú seas el fuego, necesitas de mis aguas para no quemar el bosque antes de tiempo.
Aries: A veces eres muy frustrante con tu paz interior… pero tienes razón. Esta vez, dejaré que fluya.
Piscis: Confía. Lo que es para ti, te encuentra en el momento justo.
Ambos se quedan observando el horizonte en silencio, conscientes del momento único.

